miércoles, 20 de junio de 2012
Viata mea, inima mea.
Ni con los federales encima, ni contigo en mi cama voy a cambiar esta forma de vida.
Ni con los federales en frente voy a cambiar esta forma de muerte.
¿Qué quieres que te diga? ¿Qué quieres que te cuente?
Sigo, buscando una salida, la puerta de atrás se ha quedado pequeña, para esta suicida.
Me quedé sin ideas, mañana volverán o que sea lo que Dios quiera...
Si abro el baúl lleno de artillería, la cosa se pone fea.
¿Qué es lo que querías? ¿Verme silenciada? No, hoy no va a ser tu día, ni mañana ni pasao', hasta que yo diga y dudo mucho que lo haga.
Salté pa' fuera con esa mierda que me traías, sabes, no la quiero ni regalada.
Manos manchadas por salir de esta basura, te pierdo a ti después de la esperanza.
Me llueven ofertas pero me quedo en casa esperando por si llamas.
La verdad es que no me merecéis, como yo no me merezco a mi madre.
Y la vida no se para, sigue, y tus miedos no se paran, crecen, y ese chico no te llama, mierda, donde estará mi ángel de la guarda?
Espera, déjame que cambie, dame suerte, yo pondré la lavadora mientras duermes, pagué un millón en la subasta de tus labios, lejos de la farándula, tumbada sobre el césped, dejadme que me queme, que pruebe las mieles del éxito y después vomite.
Escupo mierda por costumbre, por saciar mi hambre...
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